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Un total de 190 niños y niñas de Kerala (India), Chiapas (Méjico) y Colombia tienen una oportunidad de salir de la situación de marginación en la que viven desde que en 1998 la ONG Amigos de Julián inició el proyecto de apadrinamientos. Los 20€ mensuales que los padrinos de la ONG envían a cada niño han permitido destinar 117.431 euros en los últimos cinco años.

Niños para apadrinar en Perú.
Slin, Charito, Cynthia, Felicia y muchos más son algunos de los nombres de los niños que nos han mandado para apadrinar, son niños que según los informe médicos tienen desnutrición crónica y anemia. Para ir al colegio tiene que caminar dos o tres horas y muchas veces sin haber comido nada, pertenecen al pueblo de San Damian en Perú y está al 120 km. de la capital Lima, aunque se tarde de 4 a 5 horas en coche para recorrerlo debido a los malos caminos que los camunican.

El trabajo que la ONG Amigos de Julían desempeñó en los talleres y el centro de alfabetización de la Obra Social y Cultural Sopeña (OSCUS) en Chiapas en 1.998, fue el origen de los apadrinamientos. Desde entonces han pasado cinco años y 147 niños y niñas de India (109 apadrinamientos), Méjico (35) y Colombia (3), han tenido garantizados dos derechos fundamentales: la manutención y la educación. En la actualidad hay unos 190 niños apadrinados.

Junto a la solicitud que hizo ese año Mercedes Cabello, responsable de OSCUS en Chiapas, para el sostenimiento del centro de alfabetización, también lanzó una llamada de socorro a la asociación para que sufragase los gastos de manutención y formación de tres niños y dos niñas de la zona, cuyas familias carecían de lo mínimo imprescindible para asegurarles ambos derechos.

Ayudar a estos niños a superar las dificultades económicas de sus familias resultaba especialmente importante para Mercedes Cabello ya que "sus padres son personas muy conscientes de lo necesario que es la educación y tratan con responsabilidad de que sus hijos la reciban".

La ONG destinó a estos niños 612.000 pesetas entre agosto y diciembre del 1.998, con lo que les aseguró todo lo necesario para continuar sus estudios en esos primeros cinco meses de apadrinamiento.

MUCHO MÁS QUE UN AHIJADO

Apadrinar a un niño

Apadrinar a un niño o niña a través de Amigos de Julián cuesta 20€ al mes. Esta cantidad llega íntegramente a la familia del menor apadrinado, aunque indirectamente beneficia a toda la comunidad. Gracias a que estas familias disponen de ingresos regulares, los recursos disponibles pueden destinarse a cubrir las necesidades de otras personas.Aquellos que deciden apadrinar a un niño o niña del Tercer Mundo reciben una ficha con los datos del menor y una fotografía y mantienen con ellos un contacto permanente ya que los menores les escriben al menos dos veces al año y les envían poesías o dibujos. Con el fin de evitar posibles chantajes emocionales por parte de los niños y niñas apadrinados, la correspondencia se remite al apartado de correos de la ONG. Apartado de Correos 106 28340 Valdemoro (Madrid)

El dinero que Amigos de Julían destina desde entonces a los apadrinamientos no ha impedido que también se lleven a cabo otras iniciativas de desarrollo en esos mismos países y en otras regiones del mundo.

Entre 1999 y 2003 los niños y niñas apadrinados en Chiapas recibieron más de cinco millones de pesetas, de los que no sólo se beneficiaron ellos y sus familias, sino toda la comunidad, ya que como recuerda Carmen Ávila, responsable de apadrinamientos de la ONG, entre 1998 y 2002 "las 3000 pesetas que cada padrino destina a un niño o una niña del Tercer Mundo, no sólo le ofrece una importante ayuda a la familia, sino que el resto de la comunidad en la que viven se benefician indirectamente de esta aportación, ya que los recursos disponibles y que han sido enviados a estas comunidades por nuestra ONG u otras organizaciones benéficas, cubren las necesidades de otras familias.

SELECCIÓN DE CANDIDATOS "Amistad"

En el caso de Chiapas, la Obra Social y Cultural Sopeña y en la India, la Fundación Bethel, han sido las encargadas de seleccionar a los niños y niñas que más necesitan la ayuda. Este fue el caso de los hermanos Enmanuel y Víctor García Gómez, cuya situación familiar -la madre, una joven de 28 años originaria de la localidad de Simojovel-Corso tuvo que hacerse cargo de sus dos hijos en solitario.- Hizo que fuesen dos de los primeros niños apadrinados por Amigos de Julían.

Una situación similar propició el apadrinamiento de las hermanas Nancy Jessica y Aida Abigail Mejía Reyes de cuya familia Mercedes Cabello recuerda "es como pocas, bien constituida y organizada y poco a poco se han ido superando, pero que dadas las circustancias, carecen de apoyo económico estable para sostener los estudios y manutención de sus hijas".

Los apadrinamientos son más necesarios que nunca y, en muchos casos, son la única posibilidad con la que cuentan los niños de estas regiones del mundo para salir de la situación de marginación y subdesarrollo en la que viven.

 

Por Anakha Nirmal (10 años)

Estudiante del centro Bethel en Kerala

La amistad es un gran viaje

hacia la tierra del amor, por la ruta de la fe.

El motor arranca, la hélice se mueve.

Así es como la amistad comineza.

El viaje se inicia contra las olas y vientos,

pero la amistad va en lo más profundo del corazón.

Si el barco naufraga de una tormenta en el mar, la amistad se rompe.

Y si sobrevive al naufragio

la amistad vence y perdura.